Cada 7 de septiembre, la ciudad de Salamanca se transforma. Ya estamos de fiesta en la capital del Tormes. En la tarde del viernes, los charros y charras salieron a la calle con sus tradicionales trajes, al ritmo del tamboril, acompañando a su patrona, la Virgen de la Vega, en su camino por las empedradas calles del casco histórico, en la ofrenda floral que anuncia el inicio de la más salmantina de las semanas. Al caer la noche, a orillas del Tormes, las flores dieron paso a la pólvora y el color de los fuegos artificiales que iluminaron el cielo y nos regalaron una ya típica postal con la Catedral. Tras las flores y la pólvora, llegó la música al corazón de la ciudad. Antonio José vino a cantar y «a morir» en la Plaza Mayor. Aquí el amplio resumen fotográfico del primer día de las Ferias y Fiestas de Salamanca 2018:
Flores, pólvora y Antonio José
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