Salamanca casi vacía, triste, sola. La piedra sólo es eso si no tiene quien la pise. En los últimos compases de la mañana del día en el que se anuncia el cierre de la hostelería en Castilla y León, el corazón de la capital charra late lento. Sigue habiendo gente, pero falta la vida:
Desescalando, que es gerundio
Se empieza a ver la luz, pero todavía queda camino. Tras casi dos meses en confinamiento, empezamos a poder pisar la calle de nuevo. Y aunque todo sigue en el mismo sitio, todo parece diferente. El canto mañanero de los pájaros, la hierba tomando bancos, caminos y carriles bici... Sensación extraña tras tanto tiempo entre... Leer más →