Nos hemos propuesto hacer de cada sesión algo diferente y hacer algo nuevo cada vez que sacamos la mirada a pasear. La fotografía te permite no caer en rutinas, simplemente hay que echarla a rodar. Y para ello, nos fuimos Manu Laya y servidor al parque de Würzburg con Shey y sus patines. La ventaja de las tardes de agosto es la poca presencia de gente en las primeras horas vespertinas. Aunque sí tuvimos como compañía el aíre y algunas nubes que nos iban tapando el sol, algo que no fue impedimento alguno para sacar fotografías, sino que hizo que el trabajo fuese más interesante con los constantes cambios de luz. Aquí el resultado:
Cuando la fotografía echa a rodar
Deja un comentario